Prostitutas san sebastian feminismo y prostitución

prostitutas san sebastian feminismo y prostitución

Todo esto tiene que ver, de nuevo, con el lugar estigmatizado que ocupa la trabajadora sexual en esta sociedad. Es tal que muchos no quieren reflejar esa situación por la ilegalidad y el vacío legal que hay de nuestra profesión.

Siempre hay un aislamiento hacia la prostituta, entonces la película y el afiche traen esa representaciones juntas. Durante mucho tiempo me inscribí dentro del movimiento sindical como una mujer sindicalista que se organiza a partir de un problema.

En mi caso primero fui sindicalista y luego feminista, cuando empecé a tener mayor conciencia de género.

Fui una de las que creía que había un feminismo que estaba en contra de las trabajadoras sexuales y esa fue mi primer experiencia en los encuentros de mujeres. Entonces lo primero que me generó el feminismo fue un rechazo. Cuando me empecé a formar me di cuenta que hay varios feminismos, y que lamentablemente el feminismo que predomina en nuestro país es abolicionista, que se opone a la legalización del trabajo sexual.

Hay muchas mujeres que son feministas pero que todavía no tienen postura tomada sobre el trabajo sexual, y nunca tuvieron la posibilidad de tener frente a una trabajadora sexual.

Necesitamos construir una sociedad con conciencia feminista, justamente para que las mujeres podamos tener los mismos derechos que tienen los hombres; o que los varones se cuestionen los privilegios que tienen y que vean que las mujeres estamos en constante situación de desventaja a diferencia de ellos, porque fuimos criadas y criados con esta mirada machista y patriarcal.

Como sociedad nos cuesta comprender que hay mujeres que ejercen el trabajo sexual, porque nos cuesta aceptar que las mujeres deciden. El punto central es deconstruir las miradas prejuiciosas con esa cultura patriarcal en la que fuimos educados y educadas. Tiene mayor visualización que la que había cuando éramos adolescentes. Hoy se habla de feminismo en muchos espacios, se ve en los medios y se convocan marchas marchas multitudinarias para reclamar por nuestros derechos, como el Ni Una Menos. La marcha del 8 de marzo nos dejó una visión de que las mujeres trans, lesbianas y bisexuales, frente al contexto neoliberal al que nos enfrentamos, nos unimos y organizamos a pesar de las diferencias, porque sabemos que la lucha tiene que ser una sola y hay que pelearla en la calle.

Pero eso, no se tradujo en un cambio en el Estado. Todavía seguimos teniendo un Instituto de la Mujer, cuando el movimiento feminista lo que pide es que haya un Ministerio de la Mujer que tenga un presupuesto propio. Falta luchar por el sistema penal, porque las feministas sabemos que el sistema penal que tenemos en la Argentina es machista, patriarcal, clasista y selectivo.

He encontrado testimonios de caseras que iban a vender al mercado de la plaza de la Constitución y cuando volvían a Oiartzun o Errenteria sabían que había una serie de casas en el alto de Miracruz a las que iban hombres de Pasajes.

Decían que también bateleras. Había una señora que tenía una casa con habitaciones. Hubo también mucho en el Antiguo, en la zona de Chillardegi. No es prostitución, ya que llevaban una mujer, pero salían de fuera de su círculo.

Esa mujer se encuentra en una ciudad bastante castellanoparlante, con un problema de idioma, de incultura, y un problema que tiene un señorito, con una obligación debida hacia un respeto mal considerado. Muchas de ellas se quedaban embarazadas.

Generalmente empezaban así, pura miseria. La mujer sin un hombre no tiene dónde agarrarse. Lo mismo que pasaba con las viudas. También había otra prostitución, la de la meretriz, que era una forma de ostentación, pero se daba menos hasta el siglo XIX, cuando ya empieza el gran capitalista.

Por ejemplo en Bilbao, había esa ostentación de 'si éste le ha puesto piso a tal, no voy a ser menos'. En la zona de Barakaldo y Gallarta, con toda la minería, los trabajadores que salían con el salario iban en unas condiciones horribles a la prostitución. No tiene nada que ver. Estaba la zona del Casino En el Ayuntamiento de Donostia hay documentos después de y he encontrado quejas de vecinos sobre varias casas de prostitución en la calle Zabaleta.

Hay uno que se queja de que tiene un puticlub en su casa situada en la plaza de Gipuzkoa y a su madre, cada vez que sube, la confunden. Se hizo una reglamentación, pero en realidad no consiguieron nada. Las mujeres tenían que someterse a controles que se mostraban en un expositor pero en realidad eso no servía de nada porque se daban falsificaciones y había mucha prostitución ambulante y clandestina, que es la que no se ejercía en casas El sistema protegía al cliente, pero la mujer estaba igualmente expuesta al contagio.

Pero he encontrado documentos graciosísimos en los que cuentan cómo con las agujas que llevaban en las botas abrían las cerraduras, huían por la noche, se iban a la zona del Antiguo a ejercer y volvían a la mañana siguiente. Se consideraba que la mujer que ejerce la prostitución es digna de la beneficencia y la caridad, que hay que redimirla. Superar la tacha, la mancha. Es muy curioso porque por una parte la mujer tiene que ser casta, pura y recatada pero ellos ven que el hombre tiene una serie de necesidades.

Hay una contradicción entre la glorificación de la castidad de la mujer y, sin embargo, se piensa que la puta es una forma de llegar a casa descargado. Hay una cierta tolerancia en el régimen franquista con una prostitución invisible, enmascarada en camareras o en sitios donde la gente bien podía ir. Es la doble moral. El cliente pagaba a la chica taxi por el derecho solo de bailar, achucharla.

Prostitutas san sebastian feminismo y prostitución -

Imprimir Enviar Rectificar 1 voto 2 votos 3 votos 4 votos 5 votos. La mujer sin un hombre no tiene dónde agarrarse. Porque la mujer no tenía un contacto directo con un hombre que no fuese familiar, era algo muy raro. La vergüenza para mí es la cosificación de la mujer que se da en los medios y que se enseña a los niños desde que son muy pequeños. Volver a la noticia 'Anahí Berneri:

Vas sacando detalles de archivos judiciales y religiosos, donde hay referencias indirectas. Y luego hay archivos municipales. En documentos judiciales hay testimonios de gente que acude a juicios por otra causa, generalmente por delitos violentos. Cuentan lo que hacían cada día: También hay muchos delito de estupro, cuando a una mujer le hacían una promesa de matrimonio que luego el hombre no cumplía pero mientras ella perdía la virginidad.

Ya no te puedes casar con un igual. Entonces se te indemniza. Hay muchísimos pleitos en los que ella le reclama una indemnización por el incumplimiento de promesa de matrimonio. Estaba la manceba, la del clérigo; de eso había mucho, sobre todo hasta el Concilio de Trento. Y luego estaba la ramera, las que ejercían en pisos, mujeres que eran lavanderas, planchadoras y así se justificaba que fueran hombres a su casa, o directamente estaba la posadera.

Porque la mujer no tenía un contacto directo con un hombre que no fuese familiar, era algo muy raro. Entonces recurrían a los servicios de la alcahueta, que les decía que ese hombre estaba enamorada de ella, que se iba a casar con ella, y luego si te he visto Acababan otra vez en delito de estupro.

La alcahueta era la que tenía una casa. He encontrado testimonios de caseras que iban a vender al mercado de la plaza de la Constitución y cuando volvían a Oiartzun o Errenteria sabían que había una serie de casas en el alto de Miracruz a las que iban hombres de Pasajes. Decían que también bateleras. Había una señora que tenía una casa con habitaciones. Hubo también mucho en el Antiguo, en la zona de Chillardegi.

El problema es que esa política equiparó la trata de personas con el trabajo sexual, y eso expuso la constante precariedad de las trabajadoras sexuales. Otros aceptaron, pero le pidieron a la directora que cambie el afiche de presentación porque se ve a una trabajadora sexual dando de amamantar a su hijo.

Todo esto tiene que ver, de nuevo, con el lugar estigmatizado que ocupa la trabajadora sexual en esta sociedad. Es tal que muchos no quieren reflejar esa situación por la ilegalidad y el vacío legal que hay de nuestra profesión. Siempre hay un aislamiento hacia la prostituta, entonces la película y el afiche traen esa representaciones juntas. Durante mucho tiempo me inscribí dentro del movimiento sindical como una mujer sindicalista que se organiza a partir de un problema.

En mi caso primero fui sindicalista y luego feminista, cuando empecé a tener mayor conciencia de género. Fui una de las que creía que había un feminismo que estaba en contra de las trabajadoras sexuales y esa fue mi primer experiencia en los encuentros de mujeres. Entonces lo primero que me generó el feminismo fue un rechazo. Cuando me empecé a formar me di cuenta que hay varios feminismos, y que lamentablemente el feminismo que predomina en nuestro país es abolicionista, que se opone a la legalización del trabajo sexual.

Hay muchas mujeres que son feministas pero que todavía no tienen postura tomada sobre el trabajo sexual, y nunca tuvieron la posibilidad de tener frente a una trabajadora sexual. Necesitamos construir una sociedad con conciencia feminista, justamente para que las mujeres podamos tener los mismos derechos que tienen los hombres; o que los varones se cuestionen los privilegios que tienen y que vean que las mujeres estamos en constante situación de desventaja a diferencia de ellos, porque fuimos criadas y criados con esta mirada machista y patriarcal.

Riesgo, delito y pecado en femenino. Handbook of qualitative research. Thousand Oaks, CA, Sage, Revista de Intervención socioeducativa, 9, Exclusión social y estado del bienestar en España. Revista de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada, Genealogía jurídico-feminista de los discursos sobre prostitución. Barcelona, Universidad de Barcelona. Oviedo, Publicaciones Principiado de Asturias. How professionals think in action. New York, Basic Books. La voz de las mujeres que ejercen la prostitución.

Valencia, Universitat de Valencia. Canvi urbanístic i treball sexual. Barcelona, Generalitat de Catalunya. Córdoba, Ayuntamiento de Córdoba. What social workers can learn about female sex workers through dialogue.

0 thoughts on “Prostitutas san sebastian feminismo y prostitución

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *